vendredi 17 juillet 2015

UBEER, la nueva aplicación que genera polémica

Una nueva aplicación de la economía del intercambio empieza a hacer rechinar los dientes. Lanzada discretamente hace unas semanas, el servicio UBEER está teniendo un gran éxito. El principio es simple. En todas las neveras de una ciudad hay cervezas frescas que están esperando a que se las beban. Antes, cuando queríamos compartir una cerveza con alguien, había que ir al bar de la esquina y esperar a iniciar una conversación con otro. Con UBEER, el usuario puede tomar una cerveza con cualquier persona en una vivienda privada, cerca del sitio en el que se encuentre. Gracias a un sistema de localización, la aplicación indica dónde están las cervezas frescas más cercanas, cuántas quedan y cuál es el perfil del propietario, así como las diferentes opciones adicionales (jardín, terraza, chips, aceitunas, etc.). Basta con enviar una solicitud con ayuda del móvil. Las tarifas son mucho más interesantes que en los bares tradicionales y el pago se hace automáticamente a través de la tarjeta de credito registrada en la aplicación.
Los dueños de los bares enfadados
Lanzado recientemente, UBEER ha arrasado en pocas semanas. La marca es fácil de retener y el concepto es fácil de comunicar, como lo explica orgullosamente su co-fundador: "UBEER viene de You Beer", contracción de “You want a beer?”. Además, el servicio parece responder a una verdadera demanda, como testimonio de un cliente anónimo: "Es absurdo tener que ir a un  bar cuando a veces hay una cerveza bien fresca en casa del vecino". Los representantes sindicales de la asociación de los dueños de bares no tienen la misma opinión y han dicho ya que saldrán a la calle si las autoridades no prohíben esta práctica ilegal. Algunos dueños son más contundentes: "Si pillamos a uno !le partimos la cara!. La polèmica está actualmente sobre la mesa del gobierno, pero será difícil legislar sin tener en cuenta a los primeros usuarios, ya muy apegados a este servicio que estiman más amigable que el bar de la esquina: "En muchos establecimientos ni siquiera tienen servicio de mesas. Hay que hacer cola y pagar tres euros por una cerveza mal servida por un estudiante con cara de amargado. Con UBEER, hay un verdadero servicio y eso crea un vínculo social". Por supuesto, para convertirse en camarero UBEER, hay que respetar algunos estándares de calidad: el producto no puede estar caducado, las cervezas tienen que estar a la temperatura ideal y las marcas blancas están prohibidas. Después de cada consumo, el usurario deja un comentario de su experiencia con UBEER.
¿Economía del intercambio?
Pero detrás de esta fachada amigable y social se esconde el gigante americano de la industria digital, Bubble, que tiene una participación mayoritaria en esta pequeña start-up. Para ciertos observadores, UBEER no es más que una etapa hacia una verdadera economía del intercambio de la caña: "A corto plazo, la gente simplemente va a hablar y ofrecer cervezas mutuamente sin pedir nada a cambio". Mientras tanto, UBEER tiene un crecimiento exponencial y se prepara para conquistar un centenar de ciudades en el mundo. Con ciertas consecuencias positivas, como lo predice un especialista del sector: "Habrá menos muertos en las carreteras porque la gente ya no va a tener que coger el coche para ir a beber. Bueno, los que todavía tengan coche…"